Unos puntos para una reflexión perica; menos puntos de los que tenemos.

Vamos a ver. No pretendo agradar a todos, que suele ser la peor de las intenciones: querer agradar a todo quisqui. Sólo doy mi opinión de mi club y mi equipo, creo que con respeto. 

Punto 1. JUGADORES

Son los auténticos culpables de la situación. Están en la cima de la pirámide de las culpabilidades, independientemente de la gestión realizada, que luego voy a ello.  Estamos sobrevalorando el término competir. A menudo escuchamos de muchso futbolistas, incluso técnicos, la expresión «hemos competido bien»… Bien. En este lamentable fútbol moderno (así lo califico) se sobredimensiona el término competir, que se identifica a un aditivo. Y no es así: competir se da por hecho. Díganle ustedes a cualquier futbolista de los años 50 que no compitiera, cuando la mitad de ellos  (sí, también los del Espanyol, sí) acababan los partidos con una venda en la cabeza. Eso era competir. Parece que ahora competir es un extra, es un punto de inflexión que les exime de cualquier crítica externa.  Pues no, futbolistas. Habéis tenido suerte al no jugar con vuestro público en Cornellà.

Competir es lo normal, vuestro trabajo y vuestra obligación, que para eso os pagan. Pues no. Este año os han pagado porque una gran mayoría no habéis competido. Estamos en segunda por vuestra culpa y vuestra actitud. Asumirlo. Y no me vale pedir perdón en redes sociales, porque resulta muy cómodo twitear cuatro frases de culpabilidad mientras estás en la playa.

No entiendo que tengan la fuerza suficiente como para fichar y/o echar entrenadores en función del sacrificio que imponen a sus futbolistas. Parece que esta temporada hemos tenido un pulso a quien manda en el vestuario, si el cuerpo técnico que quiere imponer un sistema o los futbolistas que les cuesta o sencillamente no lo quieren asumir.  Preocupante tema.

Punto 2. RUFETE

Empiezo por el final: que Rufete diga en la última rueda de prensa antes del último partido que el equipo no ha bajado los brazos…  resulta de una miopía galopante y de una falta de autocrítica sideral cuando hemos perdido todos los partidos… 

Alguna vez se me ha pasado por la cabeza que alguien esté provocando su propio despido. Buen negocio este del fútbol moderno de la alta competición. Si ganas partidos te dan dinero y primas. Si los pierdes te echan y te pagan lo firmado. 

Pero decir que el equipo no ha bajado los brazos. Que lo comunique así, poniendo un cojón encima de la mesa de la sala de prensa y minutos después, poniendo el otro… le hace todavía más participe del desastre. Su exigencia en -cuando acabe el campeonato- examinar las cosas buenas y las malas sonroja a cualquier perico, al saber que hemos sido el PEOR Espanyol de la historia, hemos tenido la PEOR CLASIFICACIÓN de la historia, la PEOR PUNTUACIÓN en nuestros 120 años de historia, y hemos sido COLISTAS por única vez en la historia. Su desgana comunicativa y su tono no ayuda, desde luego, a ser optimista; tal vez todo lo contrario. 

En esta última rueda de prensa, Rufete insistió en que «lo primero que hay que hacer es cambiar el modelo de club y segundo en pensar en el ascenso.»  Es posible que debamos redibujar el club y afrontarlo a la realidad SOCIAL y deportiva actual, pero lo urgente es ascender, Rufo. Y sinceramente no creo que seas la persona óptima para hacerlo.

Punto 3. CHEN. 

Mister Chen adquirió el club cuando faltaba un cuarto de hora para que nos fuésemos directos a Cuarta Catalana. ¿Por qué lo compró? Oportunidad de negocio, intento ilusionante de fotocopiar al City o al PSG…  No lo sabemos. Evidentemente la marca Barcelona debió sumar y le pareció ilusionante… Perfecto. Sea como fuere, lo compró.  Pero creo que, una vez más, es algo que en su día no se nos explicó del todo bien.

Últimamente escuchamos, sobre todo por parte de la Federació de Penyes y algunos particulares, que se rasgan las vestiduras por la necesidad de tener por estos lares una persona, alguien que viva el sentimiento perico y que no tome las decisiones de madrugada a 10.000 kilómetros. Recuerdo que la única opción válida y digna fue la de Genètica Perica (comandada por Sergio Oliveró,) pero Sánchez Llibre optó por la opción Rastar. El supo porqué. Mister Chen compró al club DESPUÉS que éste realizara una larga colección de gestiones nefastas en las tres ultimas décadas con gente de aquí. No lo olvidemos nunca. 

Pero vayamos al grano. Chen decide a distancia en función de lo que le llega. Pero… ¿Qué le llega? ¿Y Cómo le llega?  Hablemos de comunicación. ¿Cuantas fuentes de información tiene Chen para decidir? 

¿Cuántas veces, entre nosotros, hemos escuchado aquello de… «no se lo digas al jefe, que no se enterará, será mejor que no lo sepa«.  ¿Cuántas fuentes de información del club Y DEL ENTORNO del club tiene Chen para aplicar decisiones?  Una es segura: el vicepresidente Mao. me parece correcto. Pero… ¿cuantas más? ¿ninguna más? Si yo me hubiera gastado 200 millones de euros en comprar un club de fútbol en China les aseguro que tendría la versión de mi Vicepresidente, del amigo de mi Vicepresidente, de tres periodistas, cuatro socios, y cinco ex futbolistas. Y que fuera secreto, entre ellos no lo supieran.

No sabemos si Chen los tiene, (entiendo que no lo diga) pero en qué términos le llega la versión que Mao le transmite regularmente.  No hay nada peor que recibir una mala noticia; y es recibir una noticia sesgada. Las verdades a medias o las noticias barnizadas. Y que no se entienda como una crítica a Mao, sino todo lo contrario; el buen hombre estará contrariado y trasladando toda la información que recibe (y no será poca) y Mister Chen necesita otros puntos de información. Sólo eso. Tampoco lo sabemos.

PUNTO 4. DURAN. 

Todo el mundo perico habla maravillas de él. No nos conocemos personalmente. Me parece la persona adecuada. Serio, militante perico, conocedor del club y de su complicado entorno. Ahora que está de moda la palabra «grinyolar»… pues em grinyola una mica porqué cede tanto terreno a Rufete.  Estamos de nuevo ante una nueva bicefalia que la reciente historia nos ha demostrado que no funciona; el poder repartido en Roger Guasch y Perarnau con el propio Rufete apuntaba a un divorcio exprés desde el primer día. Y así acabó el último acto de este teatro: con Guasch y Perarnau de patitas en la calle, porque si algo ha demostrado Chen en estos cuatro años es que no tiene ningún problema en cargarse si sospecha que alguien no hace bien su trabajo, por muy amigos y muy buena relación que hayan tenido durante la etapa en el club: Galca, Lardín, Perarnau, Quique Sánchez Flores, etc… A la mínima, a la calle y que pase el siguiente. En suma, señor Durán, mande de forma incondicional.

Punto 4. FUTBOL BASE. 

Es nuestra auténtica fuerza e identidad. Y me da mucha pena que cada año se cambien criterios y personas. No debería ser así.

Punto 5. DIRECTOR DE IDENTIDAD. 

Me imagino la video conferencia: «Mister chen… tenemos que fichar un director de identidad. Si. Nos resulta imprescindible para reformular el club… Mira, y además tenemos el nombre: hay un tío que es buenísimo: es de Galicia, lleva cinco años en Madrid trabajando para LaLiga y nos vendría muy bien. Se llama Hugo. «

Chen: «si ustedes creen que nos va a sumar, adelante. Fíchenlo.»

A ver. De nosotros el amigo Hugo blanco no sabe mucho, porque ha saludado -y luego rectificado- diciendo «empiezo mi etapa en el RCD Espanyol Club de Futbol. Es como si fichas por el Betis, y pones en tu perfil, «feliz de iniciar un nuevo camino en el Agrupacion Deportiva Betis Atlético«. Y otra cosa más. Desde luego parece que twitter no es lo suyo. Unos días antes, publicó en esta red social que termina «TEMPORALMENTE» su etapa en la Liga para iniciar una nueva «AVENTURA». Que me suena a Port Aventura, por cierto. 

De verdad, quienes nos dedicamos a la comunicación no nos imaginamos (al menos yo) a un servidor diciendo «dejo temporalmente mi etapa en televisión española, donde he aprendido mucho, para afrontar una AVENTURA en Mediaset.»  a ver con qué cara me recibirá el director de Tele 5 en su despacho.  Para bien o para mal, twitter se ha convertido en un arma de identidad. Y personalmente no creo para nada que haga falta un Director de Identidad. Yo no lo creo. Porque si algo tenemos es identidad. En fin. Suerte, Hugo. Suerte con el fichaje, Chen. 

Punto 6. TEMPORADA 2020-21. 

Bueno, con la pandemia, no sabemos cuándo podremos entrar al estadio.  Y cuando podamos, a ver cómo vamos, cuándo entramos al estadio y cuándo podemos salir, y cuántos podemos entrar. Nos espera socialmente una temporada, otra vez, incómoda y extraña. 

Habituados como estamos a ver, en el plano de televisión que nos ofrecen desde Cornellà-El Prat, un registro deficiente de público… no sería mala opción, cerrar el segundo anillo, el que está más arriba. No sé como se hace, ni cómo se deberían organizar las localidades de los socios… no lo se. No tengo un máster en recintos deportivos. 

Insisto. Temporada próxima. Segunda division. Ojo. Un Espanyol-Alcorcón un 5 de noviembre a las 8 de la tarde, televisado por GOL; que el plano general va a parecer ver un partido de estos de la Liga de la India, que no hay nadie en el recinto… Y no por la pandemia, no. Que no habrá. Repartir todos los abonados en todo el estadio es un suicidio social y de imagen. Creo que YA, con el primer anillo, es más que suficiente. 

Punto 7. EL NOU ESPANYOL.

Partamos de dos conceptos. Modelo de club y modelo de futbol. 

El modelo de club se traduce en que sabemos quienes somos, nuestro lugar, lo que aparecemos en los medios, que va a la baja esta temporada, para alegria de gente… lo que aparecemos en medios privados y públicos… y sobre todo Cómo aparecemos… además de nuestra complicada ubicación en la sociedad de barcelona, en la catalana, y en el futbol español.

El modelo y el espíritu de club que me gusta es el del Athletic de Bilbao. Los equipos vascos, a principio de cada temporada, no se plantean ni se les pasa por la cabeza descender de categoría. Aquí llevamos tres décadas entre Puta y Ramoneta, aviam «si anem partit a partit, arribem als 43 punts i a partir d’aquí…» Desde la timidez y el miedo jamás se consiguen asentar los proyectos. Jamás. Por ese desgraciado miedo a decir lo que dijo Darder: «queremos ganar la liga». Vale que fue una boutade, pero lo dijo. ¿Y qué? Nunca creceremos como lo hizo, por ejemplo, el Sevilla. Para el amigo Hugo Blanco el Real Sevilla Atlético. No se me enfaden. Es broma. A fin de cuentas el fútbol lo inventaron los ingleses para que la gente lo pasara bien. Y uno ya ha cubierto de sobras la cuota de tratar el fútbol como un divertimento. Vengo con la Mili hecha de casa. ¿Vale?

Pues eso. El Espanyol del futuro. En noviembre ponemos 120 velas a nuestro pastel.  No somos un club de reciente creación. No venimos al futbol hace dos décadas… no.  Con todos los respetos, no somos el Ciudad de Murcia, ni el Granada 74, ni una tienda que cierra a los 20 años porque la marca ya no vende. Por favor. 

Por tanto, si hablamos de modelo de club y me cojo al del Athletic de Bilbao. si quieren, lo que ha hecho el Sevilla en las dos últimas décadas. Pero me centro en los vascos; del Sevilla hablaré en otro artículo. El Athletic tiene una filosofía especial que todos conocemos, una ciudad deportiva fuerte, como nosotros con la Dani Jarque, y también les igualamos con una cantera potente y de prestigio. Nuestro futuro es SI o SI la cantera. Fácil: me baso en que en las categorías de Juvenil hacia abajo, cuando las diferencias económicas son menores que en Primera división, el Espanyol gana el 50% de los campeonatos: juveniles, infantiles, cadetes, benjamines… Esa ES nuestra fuerza. Cuando no hay mucho dinero por medio… el futbol base es igual, o superior, al del Barça.  Esto es así. Reforcémoslo, por Dios. Hagamos pactos con clubs de otras comarcas catalanas y españolas, que se fogueen, y después que vengan, y los comunitarios o extranjeros que tengamos, que sean buenos y no medias tintas como han venido en las últimas dñecadas para satisfacción de contratistas y representantes.

También debe ayudar en quitar en la Dani Jarque todo tipo de barreras que impiden el contacto amistoso de seguidores y profesionales. Que el Espanyol es de todos, caray. Cuanto más se profesionaliza este deporte, más cercanos debemos ser desde el club, y que los jugadores lo sepan, que vienen a un club especial, y que sea normal ver a un aficionado hablando con un futbolista del primer equipo, o a un niño haciéndose una foto con otro, donde la proximidad es empatía, y la cercanía es cariño y amor a unos colores. 

Ya sabemos que en el fútbol gestionar mal las cosas te asegura unos resultados negativos. Siempre. Y gestionar bien las cosas NO TE ASEGURA para nada… para nada… unos buenos resultados. Pero al menos algo ayuda. Y como ya sabemos que el optimismo soluciona la mitad de cada problema pensemos que el futuro será mejor. Pero pensemos en el club, que quedará. Visca l’Espanyol.

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